Tren de Soller

El tren de Sóller permite trasladar al viajero desde el ajetreo y el bullicio de la Plaza España en el centro de Palma, pasando los olivares de Bunyola y los jardines de Alfabia, hasta adentrarnos finalmente en la tranquilidad de la Sierra de Tramuntana. Aunque algunas personas le llaman el Rayo Rojo, el tren sólo se desplaza lentamente, tomando una hora para llegar a Puerto de Sóller.

Otros le conocen como el “Tren naranja”, a pesar de que sólo existe pintura de color naranja en el frente y cola de los vagones del tren. Entonces ¿A qué se debe este nombre?

Origen e historia del tren de Sóller

Sóller es un lugar único, y al estar escondido en un valle tan apartado, los comerciantes de esta región buscaron desde los primeros momentos una vía para hacer llegar sus productos hacia Palma. Al comienzo, debieron de utilizar vagones tirados por caballos para describir una travesía de más de diez horas sobre las montañas empinadas.

Mientras otros agricultores del resto de la isla comenzaban a interesarse por el uso de nuevos camiones de gasolina para trasladar sus productos a los mercados de Palma, los habitantes de Sóller apenas podían concebir la idea dadas las curvas interminables e imponentes de la carretera de Sóller.

Comunicar Sóller con Palma

De Soller a Palma en tren

Cuando todo parecía indicar que Sóller estaba destinada a permanecer aislada del resto de la isla (teniendo en cuenta que el túnel utilizado actualmente por los conductores no abriría hasta 1997), el descubrimiento de la vitamina C y sus beneficios para la salud a finales del siglo XIX comenzaron a generar un gran interés por el consumo de cítricos.

Ante este hecho, los habitantes de Sóller quisieron sacar provecho de ello, y en 1893 comenzaron a estudiar la idea de construir un ferrocarril que comunicara Sóller con Palma.

En 1903, el industrialista Joan Morell propuso una ruta directa, la cual cruzaría la Serra d’Alfàbia y a continuación pasaría a través de un túnel bajo el Coll de Sóller, evitando así efectuar un giro de 180 grados para reducir el gradiente hacia abajo en la ciudad de Sóller. No obstante, este plan fue rechazado, pero Jeroni Estades i Llabrés, un político local, insistió en su ejecución y finalmente, el ingeniero Pere Garau recibió la orden de llevar adelante el proyecto al hacerse público en el Ayuntamiento de Sóller.

1907, primeras labores de excavación

En el año 1907, se llevaron a cabo las primeras labores de excavación, la construcción de puentes y la creación de trece túneles a través de la cordillera. Después de sólo cinco años de arduo trabajo, la línea del ferrocarril se encontraba lista. Los trenes de vapor habían sido adquiridos a través de Inglaterra, y estos poseían un estilo similar a los coches que rodaban por las calles de San Francisco.

El 16 de abril de 1912, un primer tren adornado con flores partía de la estación de Sóller entre vítores y ovaciones. Los horticultores habían cumplido por fin su sueño y los primeros trenes cargados de frutos cítricos comenzaron a entrar en Palma en poco tiempo.

En un comienzo, la línea de tren que comunicaba Palma y Sóller era impulsada por medio del vapor, pero en 1929 comenzaron a instalarse cables eléctricos aéreos. La sección más corta hacia el puerto fue siempre alimentada eléctricamente.

1980, rediseño del Tren Naranja

El tren naranja de Soller

En la década de 1980, parecía que las nuevas tecnologías de camiones atentarían contra el poderío del Tren Naranja, mientras que los planes para instalar un túnel bajo las montañas amenazaban cada vez más su propia existencia. Sin embargo, el enorme aumento de la industria turística terminaría salvando los 70 años de funcionamiento continuo del tren. Los vagones de primera clase fueron rediseñados con asientos de cuero, paneles de caoba y compartimentos para equipaje, mientras que los de segunda clase fueron equipados con bancos de madera.

En los últimos años, la Fundación de Trenes y Arte fue encargada de implementar exhibiciones de arte dentro del propio tren para amenizar el viaje. De esta manera, una exposición de paisajes de Mallorca puede ser disfrutada dentro de la estación de Palma, mientras que vastas exposiciones de Joan Miró junto a cerámicas de Picasso son exhibidas en la estación de tren de la ciudad de Sóller.

Servicio regular entre Palma y Sóller

Los viajeros pueden disfrutar ahora del servicio regular entre Palma y Sóller, deleitándose con hermosas vistas mientras el tren atraviesa los olivares al norte de Palma para sumergirse luego en el túnel de dos millas de Coll de Sóller. El conductor hará luego una breve parada en el Mirador des Pujol d’En Banya, donde una vista general a la ciudad de Sóller se convierte en la antesala del largo descenso que nos llevará hacia ella.

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