La intensidad del paisaje de Mallorca hace que no pocos turistas se lancen a recorrer esta hermosa isla a bordo de una bici. Recorrer los puertos pesqueros, visitar el centro histórico o perderse en sus incontables parajes naturales puede ser un aliciente para cualquier amante del ciclismo, y en este artículo te diremos por qué.

Sant Llorenç

El circuito urbano de Sant Llorenç abarca unos dos kilómetros de recorrido. Partiendo de la Estación de Sant Llorenç des Cardassar y atravesando todo el núcleo urbano de la región, podremos disfrutar de algunos puntos de interés como la propia estación, el pozo Pou Vell, la Iglesia Parroquial y la casa natal de Salvador Galmés. Un itinerario más extenso comprende los poblados de San Llorenç y Son Carrió hasta finalizar en Son Vives, aunque si buscamos un ambiente más natural recomendamos la Vuelta a Infern, que incluye una visita a los campos agrícolas y el macizo de montañas de Calicant.

Muro

Muro es una villa con toques prehistóricos enclavada sobre la bahía oriental de la isla de Mallorca. Existen tres itinerarios dentro de esta región: Sa Pobla, Can picafort y Maria de la Salut. El primero de ellos alcanza 5.5 kilómetros, y nos permite visitar el cementerio local, los molinos tradicionales y parte de la Serra de Tramuntana. El itinerario de Can Picafort, por su parte, comienza en la plaza del pueblo, e incluye paisajes costeros maravillosos así como fincas de almendros, ovejas pastoreando y hasta una visita al Parc Ntural de s’Albufera, repleto de especies de flora y fauna autóctonas de la región.

Santanyí

Junto a los paisajes exuberantes que posee y el poco desnivel de sus rutas, Santanyí es otra de las localidades ideales para practicar el ciclismo. El paseo puede ser dividido en cinco itinerarios que cubren el Parc Natural de Mondragó, la Cala d’Or hasta la Cala Mondragó, el Santuari de Consolació y la Cala d’Or hacia Calonge. Cada una de estas rutas posee atractivos naturales que amenizarán todo el recorrido, desde litorales rocosos hasta zonas rurales de gran belleza, incluyendo el centro de la ciudad con sus construcciones medievales y sus casas típicas mallorquinas. Santanyí es toda una joya para descubrir sobre dos ruedas.

Mallorca en bici

Calvià

Una hora aproximada de recorrido nos permitirá descifrar todos los tesoros del municipio de Calvià. La travesía comienza en la calle Galatzó rodeado de almendros, olivares y pinares hasta llegar a Es Tramuntanal. Seguidamente, continuaremos hacia Font des Obis. Tras rebasar la porción más elevada del trayecto, Sa Vinya, el ciclista podrá adentrarse en las Casas de Galatzó, rodeadas de construcciones medievales. Le sigue el Ca l’amo en Biel, una casa antigua a la que precederá la carretera Ma1052. 2.2 kilómetros después, nos aguardará nuevamente la villa de Es Capdellà, compuesta en el recorrido por las calles Iglesia y Major.

Palma

Quizás, la opción más familiar de todas nuestras rutas. Con una complejidad fácil y una duración de hora y media, el recorrido de Palma carece de pendientes bruscas, a la vez que nos devela numerosos puntos de interés en los que podremos detenernos sin dificultad. Desde calle Manacor hasta la calle Capità Vila, la ruta por Palma contiene visitas al mercado Pere Garau, el Iberostar Estadi, el Colegio La Salle y algunas barriadas como Son Dureta y San Agustí. A continuación, la oportunidad también nos permite contemplar el Castell de Bellver y finalmente el cruce del Paseo Mallorca.

Alcúdia

Alcúdia puede ser explorada a través de 3 itinerarios diferentes. El primero de ellos nos dirige hacia Es Barcarès, justo al norte del municipio y con el mar como compañía durante gran parte del viaje. El segundo destino, La Victòria, contiene pendientes que exigirán de nuestro empeño, pero que podremos recompensar con las calas de la región y el mirador s’Atalia casi al final del recorrido. Si en cambio, elegimos partir hacia Coll Baix, tampoco quedaremos desilusionados, pues se trata de una región boscosa incluida en la Red Natura 2000 por la riqueza de sus especies de plantas y animales.

Norte de Palma

El norte de Palma propone un entorno totalmente diferente al de su urbe principal tan agitada. Los trayectos en bici se complementarán con carreteras de poco tránsito, partiendo desde S’Escorxador hasta la Carretera de Valldemossa. En 10 kilómetro de recorrido, el visitante podrá embriagarse de entornos rurales, el monasterio gótico de La Real construido tras la conquista de Jaume I, el hospital Son Espases y el barrio tradicional de Son Sardina, atractivo por su aire pueblerino y la sencillez de sus casas. El recorrido no tomará más de una hora.

Litorales de Palma

Nada como aprovechar la belleza de las aguas mediterráneas y ejercitarnos un poco con la bici. El Paseo Marítimo de Palma es la oportunidad perfecta para ello y su carril bici es uno de los más antiguos y populares. Partiendo desde Bahía de Palma, el recorrido de dos horas y media permitirá transitar El Molinar, El Carnatge y Can Pastilla, cada una de estas regiones con paisajes tan diferentes y contrastantes que, junto al Parc de la Mar y el Moll Vell, no podremos dejar de detenernos para contemplarlos uno por uno. Playas, monumentos históricos y zonas de recreo, aderezan una de las rutas más interesantes y atractivas de toda la isla.

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